En la actualidad los coches suelen estar gestionados más por la electrónica y los sistemas computacionales que por la mecánica. Es el caso de los modos de manejo de los automóviles más modernos, los cuales resultan muy útiles en determinadas circunstancias.
En el modo ECO el sistema cambia la gestión de los sistemas como el aire acondicionado, la respuesta del motor o la dirección para ofrecer el mejor consumo posible. Todo se presta a una conducción relajada y económica para gastar sólo el combustible necesario. Actívalo en ciudad donde el rendimiento de combustible es el objetivo.
En el modo Normal la gestión siempre ofrecerá el mejor término medio entre prestaciones y consumos, así como una respuesta más rápida, pero también más cómoda y controlable. Actívalo para una conducción por carretera o autopista donde desees disfrutar del trayecto sin sobresaltos.
En cuanto al modo Sport, su finalidad es ofrecer toda la potencia disponible lo antes posible, mientras que los sistemas se adaptan para una conducción más decidida y rápida: la dirección se hace más dura, el motor tiene una respuesta mucho más rápida cuando pisas el acelerador, la caja de cambios estira más las marchas. Este modo es más indicado para adelantamientos en vías de un sólo sentido o para circular por carreteras sinuosas. Así que si te gusta exigir el coche al máximo activarás este modo muy a menudo.
Por último, sobra decir que estas funciones pueden trasladarse a otros modos de conducción semejantes, según sean las condiciones del tráfico o la orografía de la carretera por donde se circule, sólo recuerda respetar el derecho al tránsito de los demás.

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